¿Cómo elegir la almohada ideal?

Almohadas Dormir bien

La experiencia del descanso puede mejorar gracias a una almohada ideal. ¿Cómo reconocerla y dónde conseguirla? Encontrá acá la respuesta.

El conocido dicho «consultaré con la almohada» debería cambiarse por «consultaré con la almohada ideal».

Con esto nos referimos a que dormir con una almohada cualquiera no es lo mismo que dormir con una que se ajusta a tus necesidades de descanso.

Un cojín puede colaborar con un sueño apropiado o arruinarlo tensionando el cuello y haciéndote levantar con dolores musculares y de cabeza.

Por lo tanto, si vas a tomar una decisión consultando con la almohada, que sea con la almohada ideal.

En esta nota queremos compartirte sobre:

  • Características de la almohada ideal
  • Tipos de almohadas
  • Conclusiones
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Características de la almohada ideal

Una almohada ideal será aquella que es funcional a la postura con qué dormís.

Las almohadas tienen como propósito mantener tu cuerpo en una posición neutral. Usar un buen cojín evita tensiones, favorece al descanso placentero y te ayuda a levantarte sin dolores de cuello, cabeza y/o espalda.

Existen un top de almohadas reconocidas por sus tecnología y beneficios de descanso. Sin embargo, la almohada debe elegirse bajo ciertos estándares personalizados.

La altura y ancho de la persona, su edad, postura al dormir, presencia de ronquidos, gustos y preferencias, son factores importantes a tener en cuenta a la hora de elegir una almohada funcional. Sobre esto hablaremos más adelante en el siguiente título “Tipos de almohadas”.

Por lo tanto, una almohada saludable contará con las siguientes características:

  1. Tiene que posibilitarte el acomodarla de tal forma que te permita dormir en una posición cómoda
  2. Debe ayudarte a liberar tensiones y a levantarte sin dolores corporales
  3. No te generará alergias
  4. No tendrá olor
  5. Su tacto te hará sentir bien
  6. Debes cambiarla cada dos años de uso

Indudablemente, tener presente estos puntos mejorará tu calidad de descanso.

Tipos de almohadas

Llegó el momento de comentarte algunos tipos de almohadas que podrás encontrar en el mercado. Cada una de sus características te orientarán a definir cuál se ajusta más a tus necesidades de confort y descanso.

La almohada ideal según su relleno

Las almohadas pueden rellenarse hasta con pétalos de rosas. Sin embargo, en esta ocasión te compartiremos tres de los materiales más usuales que se utilizan en su confección.

En primer lugar, te presentamos a las almohadas de fibra. Estas son elaboradas con material sintético, lo que las hace apta para personas muy alérgicas. Lo que tendrás que tener en cuenta al escogerlas es su nivel de firmeza y tamaño, ya que hay una amplia variedad al respecto.

Las características principales de las almohadas de fibra son: 

  1. Livianas
  2. No absorben la humedad
  3. Fáciles de lavar
  4. Variedad en tamaño y firmeza
  5. Económicas

Otra opción son las almohadas rellenas de espuma viscoelástica, recomendadas para personas que sufren de dolores cervicales. Sus características principales son:

  1. Se adaptan a la forma del cuello
  2. Regulan firmeza y altura según el peso de la persona
  3. Son frescas y mantienen su temperatura
  4. Tienen memoria inteligente, volviendo a su forma original cuando dejas de usarla
  5. Algunas poseen una capa de gel para quienes sufren de calor
  6. Pueden venir forradas en tela jackard colaborando con el relax

Finalmente, las almohadas de plumas que son las únicas que están rellenas de material natural y son ideales para quienes buscan suavidad y confort.

En este caso, lo importante a tener en cuenta será el tipo específico de relleno: si es plumón o pluma. Los plumones son más pequeños que las plumas, por lo que una almohada rellena de plumón será más baja que una almohada rellena de plumas. 

Sus características principales son:

  1. Son más durables que el resto de las almohadas
  2. Son más caras
  3. Son frescas
  4. Tienen poca firmeza
  5. Son difíciles de lavar, ya que no pueden meterse directamente al lavarropa

Almohadas según su firmeza

La firmeza de la almohada tendrá que ver con la contextura de la persona y su postura al dormir. 

Hay algunas posturas que requieren de varias almohadas. Por ejemplo, se recomienda que quienes duermen de costado lo hagan con una almohada entre las piernas.

En este caso, nos concentraremos en las almohadas que colocamos debajo del cuello, la siguiente tabla podría ayudarte a reconocer cuál es tu tipo:

  • Postura boca abajo: Almohadas bajas y de poca firmeza
  • Postura boca arriba: Almohadas intermedias en grosor y firmeza
  • Postura de costado: Almohadas altas y de mayor firmeza

Puesto que la almohada tiene que ver con posturas y contexturas, en todos los casos se recomienda evitar compartir almohadas o intercambiarlas. En el caso de un matrimonio es fundamental que haya una para cada uno y que estén plenamente diferenciadas.

Almohadas según su tamaño

Finalmente, llegamos al tamaño de las almohadas, que tienen que ver con su largo, ancho y grosor.

En relación al grosor, las almohadas se clasifican en bajas (con menos de 10 centímetros), intermedias (entre 10 a 13 centímetros) y altas (con más de 13 centímetros).

Para conocer exactamente cuál es el grosor indicado, tenés que medir los centímetros que existen entre el hombro y la oreja. A esa medida agregarle cuatro centímetros más. Su resultado será un aproximado de la altura que requiere tu almohada ideal.

Por ejemplo, en niños de dos años en adelante lo indicado será almohadas de poco grosor. En bebés es contraindicado el uso de las mismas.

En relación al largo y ancho, lo recomendable es que tome, no solo el cuello, sino también tus dos hombros. De esta manera, el largo mínimo de la almohada será tu medida de hombro a hombro agregándole unos centímetros más.

Almohadas especiales

Las almohadas especiales son aquellas que cuentan con un diseño específico para corregir la mala postura. Entre ellas encontrarás a las almohadas cervicales que sirven para aliviar las tensiones del cuello y evitar los dolores que son causados por una noche de stress corporal.

En general, las almohadas cervicales tienen una parte alta y una parte baja. La parte alta es para colocar el cuello y la parte baja para la cabeza. De esa manera, se logra una postura que permite relajar la zona y generar un flujo de sangre adecuado para la cabeza.

Existen muchos modelos de almohada cervical, por ese motivo te recomendamos que antes de comprarla consultes con tu médico o fisioterapeuta cuál es aquella que resultará mejor para tu problema.

Conclusiones

Como hemos visto a lo largo del artículo, la almohada ideal es aquella que te garantiza una buena postura al dormir ofreciéndote, al mismo tiempo, relax y confort.

Al momento de comprar una almohada es importante que tengas en cuenta las siguientes características:

  1. Material de relleno (fibra, viscoelástica o pluma)
  2. Firmeza (suave, intermedia dura)
  3. Grosor (alto, intermedio o bajo)
  4. Largo y ancho
  5. Forma (rectangular uniforme o especial)

Estos puntos variarán según la persona. La edad, peso, medida entre los hombros, alto de cuello y postura al dormir, serán claves a la hora de definir cuál es la almohada indicada.

Si necesitas ayuda en la elección, no dudes en hacernos tu consulta. No hay mejor cosa en SommierCenter que acompañarte a mejorar en tu descanso.