El sueño interrumpido, fragmentado o corto, puede evitarse. Te contamos por qué ocurre y cómo superarlo.

Sufrir de sueño interrumpido es más común entre personas de tercera edad y a medida que pasan los años.
Esto no solo afecta la duración del sueño, sino también su calidad, por ser un descanso más liviano y fragmentado.
Como consecuencia, quienes transitan este tipo de problemas sienten mayor agotamiento durante el día, mal humor y falta de concentración.
Si es tu caso, en este artículo te contamos algunas pautas útiles para mejorar las noches.
¿Por qué tengo un sueño interrumpido?
Las causas del sueño interrumpido pueden variar de persona a persona. Las más frecuentes son:
- Al envejecer, los patrones del sueño cambian. Las personas tienden a dormir menos horas y las fases del sueño se acortan, volviéndose liviano y entrecortado.
- Algunas enfermedades crónicas, como artritis, cuadros respiratorios o cardíacos, pueden causar malestar para dormir.
- El estrés, la preocupación y la ansiedad producen dificultad para conciliar el sueño y dormir de un tirón.
- Los medicamentos pueden tener efectos secundarios que perjudican la calidad del sueño.
- En la menopausia, las mujeres pueden sufrir alteraciones en su forma de dormir.
Experimentar algunos de estos síntomas es completamente normal cuando se cruza la barrera de los 50.
Lo importante es que puedas identificar qué factores te están afectando para contrarrestar sus efectos de forma efectiva.
¿Qué hacer cuando el sueño se interrumpe?
Encontrar la manera de superar las dificultades para dormir de un tirón te permitirá un descanso más profundo y una mejor calidad de vida.
En esta sección te contamos tres estrategias sencillas que te ayudarán a superar el malestar que significa tener un sueño entrecortado.
Hacer ejercicio de relajación
Incorporar ejercicios de relajación en tu rutina de descanso es ideal para conciliar el sueño con facilidad.
Algunas ideas sencillas para relajar antes de dormir son
- Acostarse boca arriba con los ojos cerrados para percibir cada parte del cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la cabeza. A medida que avances, tensá y relajá los músculos de cada parte.
- Inhalar lentamente por la nariz mientras, con las manos sobre el abdomen, sentís cómo su expansión. Retené el aire por unos segundos y exhalá suavemente por la boca.
- Tomar un baño caliente antes de acostarte para relajar los músculos. Podés añadir aceites esenciales para potenciar el efecto.
- Meditar en una posición cómoda y relajada. Concentrá tu respiración y dejá pasar los pensamientos.
Realizá el ejercicio que mejor te resulte y repetilo regularmente a la misma hora para que el cuerpo y la mente se habitúe a relajarse fácilmente.
Levantarse temporalmente
Si te despertás durante la noche, salir de la cama unos minutos puede resultar útil.
Sobre todo, para que la mente no asocie tu lugar de descanso con el sentimiento de ansiedad por conciliar el sueño.
Al levantarte, te sugerimos:
- Intentá dormir los primeros 15 minutos. Una vez pasado ese tiempo, salí de la cama.
- Ya levantado podés realizar alguna actividad tranquila o monótona, como leer, escuchar música suave, hacer respiraciones profundas o doblar ropa.
- La habitación donde vayas debe tener luces tenues para evitar que te estimulen demasiado.
- Evitá el uso del celular o cualquier aparato tecnológico que provoque insomnio.
- Volvé a acostarte cuanto sientas somnolencia y terminá de relajarte en la cama.
Tené paciencia y no te fuerces a dormir. Manteniendo la calma, poco a poco, tu cuerpo se dispondrá a descansar.
Tomar una infusión relajante
Tomar una infusión de hierbas naturales con efectos relajantes antes de dormir, es una práctica efectiva si buscas un sueño rápido, profundo y reparador.
También lo podés hacer si te levantás en medio de la noche, mientras leés o escuchás música tranquila.
En definitiva, se trata de transformar la corrida lenta del reloj en un momento de relax, íntimo y personal que disfrutes.
Algunas hierbas útiles para relajar el sistema nervioso son: té de manzanilla, valeriana, tilo y lavanda.
¿Qué evitar cuando sufrís de sueño interrumpido?
La clave para volver a conciliar el sueño si te levantas durante la noche, es evitar algunas prácticas que puedan despabilarte.
Nuestra pequeña lista de “no quehaceres” para volver a dormir son:
- No hacer ejercicio antes de ir a dormir y tampoco si te despertar en medio de la noche.
- Limitar el uso de pantallas, ya que la luz que emiten interfiere en la producción de melatonina, una hormona central para el sueño.
- Evitá mirar el reloj, estar pendiente de la hora aumenta la ansiedad y, por lo tanto, dificulta retomar el sueño.
Ante todo, buscá mantenerte en un ambiente tranquilo para facilitar el adormecimiento.

Conclusiones
Sufrir de sueño interrumpido es común a medida que pasan los años.
Si es tu caso, nuestras recomendaciones son:
- Realizar ejercicios de relajación
- Levantarte temporalmente para realizar una actividad tranquila
- Tomar una infusión relajante
- Evitar prácticas que te despabilen
De esta manera, las noches volverán a ser reparadoras y podrás recobrar las energías para el día siguiente.
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