Trabajar y ser mamá: estrategias para no desbordar

Trabajar y ser mamá: estrategias para no desbordar

Bienestar

Trabajar y ser mamá puede llevarte al límite del agotamiento. Te contamos cómo abordarlo de manera responsable y saludable.

Trabajar y ser mamá es un desafío diario. Si antes de la maternidad era difícil combinar trabajo y vida personal, ahora es imposible encontrar un tiempo para vos misma.

Como consecuencia, el cansancio (en ocasiones extremo), el mal humor, el descanso entre cortado y la mala alimentación puede impactar de forma negativa en el trabajo y como mamá.

Por eso, en este artículo te sugerimos algunas estrategias para organizarte y lograr un equilibrio eficiente con la rutina.

Estrategias para trabajar y ser mamá (sin desbordar en el intento)

La premisa principal para encontrar el equilibrio entre maternidad y trabajo es establecer límites claros entre ambos mundos y evitar sobrecargarte de tareas.

No obstante, aunque suene sencillo, en la práctica es difícil lograrlo. ¿Acaso es posible desentenderte de ser mamá?

¡Claro que no! Pero si es posible poder separar un tiempo para vos de forma responsable.

En esta sección te contamos cuatro estrategias para empezar a conectar con tu descanso.

Planificar una rutina

Planificar una rutina y mantenerla a diario te ayudará a organizar mejor tus horarios, los de tu familia y los del trabajo.

Si bien cada persona debe diseñar la rutina de acuerdo a su ritmo de vida, algunas claves generales que pueden servirte de orientación son:

  1. Establecer prioridades: Identificá las tareas más importantes que debes cumplir en el trabajo y en tu hogar.
  2. Crear un horario definido: Establecé horarios para realizar actividades únicamente del hogar (cocinar, limpiar,  llevar y buscar a los niños en la escuela, etc.) y del trabajo (reuniones, entrevistas, formación, etc.)
  3. Usar el tiempo eficientemente: Asigná metas diarias y realistas para cumplir cada tarea, tanto del hogar como de la oficina.

Al momento de estructura tu rutina es importante que seas realista y no dudes en realizar ajustes sobre la marcha hasta lograr que encaje de forma efectiva con tus necesidades.

Compartir y delegar responsabilidades

Delegar tareas a veces puede generar inseguridad, sobre todo en la maternidad.

Ante esto, muchas madres profesionales prefieren asumir todas las responsabilidades, con el costo de un agobio extremo.

Para que esto no te ocurra, nuestras sugerencias son:

  1. Promové una comunicación continua, abierta y en confianza para resolver conflictos o ajustar medidas, tanto en el trabajo con tus colegas como en el hogar con tu pareja.
  2. En lo posible, elegí personas en las que confíes para abordar las tareas que necesitás delegar (como cuidado de niños, limpieza, trámites, etc).
  3. Al asignar una tarea a otra persona, explicá claramente qué debe hacer y cómo debe realizarlo.

Compartir tareas con personas de confianza es una forma muy concreta y efectiva de alivianar la carga diaria. 

Construir una red de apoyo

Contar con una red de apoyo mutuo, te hará sentir acompañada.

Al estar en contacto con otras personas, no solo tendrás referencias para delegar tareas, sino que además podrás comunicar tus dudas, miedos y encontrar aliento.

Una red de apoyo puede incluir a tu familia extendida, amigos, vecinos e, incluso, la niñera o empleada doméstica. 

Animate a incluir otras personas en tu vida diaria, y verás cómo la ayuda se retroalimenta.

Aceptar la imperfección

Aceptar que los platos no siempre podrán estar limpios, que la casa puede estar desordenada y que tendrás que faltar a algunas formaciones, puede sonar algo fuerte, pero es clave para no desbordar.

La perfección no existe. Mejor concentrate en aquello que sí es posible, en lo que sí podrás lograr de forma satisfactoria.

En este sentido, tené presente la importancia de proponerte metas realistas y alcanzables para evitar frustraciones.

La importancia del espacio propio y el autocuidado en la maternidad

La maternidad exige una entrega completa y constante.

Seguro te pasa de no encontrar un momento en el día para estar sola, tomarte una ducha tranquila o leer un libro.

Sin embargo, te aseguramos que con un poco de organización en la rutina podrás encontrar momentos para vos misma. 

De esta manera podrás experimentar otro nivel de bienestar:

  1. Cuidarás aspectos significativos de tu identidad.
  2. Recargarás energías para cuidar de mejor manera a tu familia.
  3. Experimentarás mayor optimismo.
  4. Vas a verte más linda.
  5. Reducirás el estrés

El autocuidado y el espacio propio abarcan tanto aspectos rutinarios como también la búsqueda por hacer actividades fuera de casa y que nutran tu vida.

Planificar momentos para hacer un pasatiempo o para estar con otras personas contribuirá a tu bienestar físico y emocional.

Conclusiones

Trabajar y ser mamá es tan gratificante como agotador. 

Ambas esferas de la vida traen consigo sus desafíos, y para no desbordar en el intento, es importante que busques un equilibrio entre ellas.

Nuestras recomendaciones son:

  1. Planificar una rutina diaria para organizar las actividades del hogar y del trabajo.
  2. Delegar tareas a personas de confianza.
  3. Construir una red de apoyo.
  4. Evitar perseguir la perfección, aceptando las limitaciones.

Con estas claves podrás sobrellevar el año de mejor manera, sin desesperar en el intento y encontrando momentos para conectar con el descanso.