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Todo sobre cómo dormir con los gatos y no sufrirlo

¿Los mininos son como tus hijos y se pasan todas las noches a tu cama? Entonces este artículo te interesará si querés que tanto ellos como vos, duerman como reyes por las noches. 

Tener un gato en casa es una experiencia maravillosa: los compañeros gatunos pueden brindarte mucho amor y ternura además de incontables horas de risas por sus ocurrencias y comportamientos. Preguntale a cualquier catlover, seguro te dirá que su “michi” es lo mejor del universo.

Cada gato tiene su personalidad. Algunos son extra mimosos, otros son un poco más distantes. Lo cierto es que en general son animales muy curiosos, bastante territoriales y dormilones.  En promedio, un gatito duerme entre 12 y 16 horas. Si tenés uno en tu hogar, seguro lo habrás visto meterse en placares, echarse al sol o acurrucarse en tu sillón para dormir. 

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También aman meterse dentro de cajas, cajones y valijas y en todo espacio en donde se sientan contenidos y protegidos. Es una historia bastante común: Le comprás a tu gato una “super estación” con rascador, distintos pisos y juegos, pero a él parece gustarle más la caja en la que venía el juguete. 

Como pasan muchas horas al día durmiendo, seguramente tu cama les parezca un sitio fabuloso para tomar una de sus tantas siestas.  Además, a los gatitos les reconforta dormir sobre elementos que tengan tu olor, como la ropa, sábanas o frazadas. Acostarse en tu regazo -o bien sobre tu mismísima cabeza- es algo que adoran hacer y seguramente sea uno de tus momentos favoritos también.

Es que el ronroneo de un gatito puede ser muy relajante y dulce. Por eso, muchas personas eligen dormir con sus compañeros felinos durante la noche: puede ser una sensación reconfortante, física y emocionalmente, para ambos.

Está comprobado que sentir la respiración rítmica de un gato ayuda a liberar estrés, generando una sensación de calidez y confort. Esto te ayuda a conciliar el sueño más rápido y de manera placentera. Además, al tener una temperatura corporal más alta que la de los humanos, brindan un calorcito muy disfrutable ¡Especialmente en invierno! 

Hasta ahora, todo parece marchar sobre ruedas. Pero hay un pequeño problema: Los gatos son animales nocturnos. Sí, seguro ya notaste que a cierta hora de la noche -o de la  madrugada- tu gato experimenta una potente necesidad de correr por toda la casa, tironearte del pelo, “cazar” tus pies entre las sábanas o salir por los techos a “socializar” con otros gatos.

O quizás comience a maullar a las dos de la mañana sin razón aparente y ya sabés que el maullido de un gatito, muy similar al llanto de un bebé, es un sonido difícil de ignorar. ¿Sabías que los gatos aprendieron a hacer esos sonidos exclusivamente para comunicarse con los humanos? Sí, además de mimosos, son muy astutos. 

Obviamente estas son generalizaciones. Quizás tu gato duerma a tu lado tranquilamente durante toda la noche o sea muy sutil al salir o entrar de la cama. Capaz le guste dormir acurrucado en un rincón y no sientas que está allí, en especial si dormís solo y tenés un colchón de dos plazas. 

Pero si cualquier ruido o movimiento te despierta, compartir la cama con tu gato puede ser un dilema. Para un buen descanso es necesario que te asegures unas cuantas horas de sueño sin interrupciones. ¿Eso significa que no podés dormir con tu compañero felino? No necesariamente. Podés tener en cuenta estos tips para que vos y él descansen mejor.  si ¿Querés transformar tus rutinas de sueño?

Habituación y adaptación

Antes de adoptar, es preciso que establezcas ciertos límites con los cuales vas a “criar” a tu mascota. Por ejemplo, si no querés que se suba a las mesas, es necesario que ya desde pequeño se lo enseñes.

Lo mismo sucede a la hora de dormir. Es posible que al tener un cachorro en casa, quieras que duerma con vos durante la noche y tenerlo encima el mayor tiempo posible. Pero si al crecer pretendés que comience a dormir por cuenta propia fuera de tu cama, se sentirá rechazado y le generará mucho estrés.

Es bueno que tengas esto claro antes de traerlo a tu casa y que utilices tácticas de refuerzo positivo para mostrarle dónde debe dormir. Por ejemplo, si querés que se acueste a los pies de tu cama, podés poner golosinas allí o acariciarlo cada vez que lo haga. Lo mismo si preferís que duerma sobre un almohadón o en un sillón: si todos los integrantes de la familia cooperan, el gato se acostumbrará rápidamente.

El colchón perfecto para todos

Seguro que nunca se te ocurrió pensar en tu mascota a la hora de elegir tu colchón. Pero si duerme con vos -y si tenés más de una- es un factor que podrías considerar. Por ejemplo, si tenés dos gatos adultos que comparten tu cama, son entre 8 y 10 kg de peso extra. Si además dormís con tu pareja, no es mala idea elegir un colchón que tenga buen soporte y suficiente espacio para cada quién.

Tener en cuenta a tus amigos de cuatro patas podría significar comprar una cama Queen o King Size, en vez de una de dos plazas. O elegir un colchón de mayor adaptabilidad para disminuir ruidos y movimientos. Así podés tener el descanso que necesitás junto a tus animales preferidos. El resultado: humanos y gatos contentos. 

Gatos saludables, sueño saludable

Es importante que lleves al veterinario a tus mascotas con regularidad. Mantener un calendario de vacunación, realizarles chequeos periódicos y alimentarlos bien los mantendrá sanos, felices y fuertes por más tiempo. Pero no solo es bueno para ellos, también lo es para vos y para tu familia. 

Si tu compañero felino está enfermo o tiene pulgas y duerme con vos, puede traerte problemas de salud. Existen algunas enfermedades que se contagian de gatos a humanos, como hongos, infecciones, sarna o rabia. De todas formas, el riesgo es bastante bajo y tomando las precauciones necesarias la posibilidad es prácticamente nula.

Si tu gato no tiene acceso a un patio o la posibilidad de salir de la casa, las chances de contagio de enfermedades, parásitos internos y externos se minimizan. De lo contrario, desparasitarlo con frecuencia y llevarlo con un profesional ante cualquier malestar, herida o sarpullido es una buena manera de evitar problemas de salud.

Es aconsejable que lo cepilles, en lo posible cada dos o tres días. Esto te ayudará a eliminar pelo muerto -¡y evitar pelos de gato por toda la casa!- además de detectar rápidamente cualquier problema en la piel o lastimadura que pueda tener. No te olvides de observar bien detrás de sus orejas, en el cuello y las axilas.

Además, tu gato puede disfrutar mucho el momento de mimos, juegos y atención durante el cepillado. Puede volverse una rutina muy saludable tanto física como emocionalmente para los dos. 

Existen algunos mitos sobre compartir cama con tu “michi”. Por ejemplo, algunas personas creen que dormir con gatos o que directamente, el pelaje de los mismos puede causar esterilidad. También se dice que pueden formar bolas de pelo dentro del cuerpo humano. 

¡Esto es absolutamente falso! Son dichos que no tienen aval médico ni estudios científicos que lo comprueben.

Muchas personas le temen a los gatos por la transmisión de toxoplasmosis, pero el contagio se genera a través de la carne cruda de animales infectados o desde una gata infectada a sus crías. Es algo muy sencillo de prevenir a través de un simple testeo veterinario y muy difícilmente pueda afectarte.

La limpieza es salud

Por último, pero no por ello menos importante, realizar un aseo semanal de tu colchón, sábanas, almohadas y frazadas te va a permitir dormir mucho más cómodo junto a tus gatitos. 

Lo ideal es que cambies de juego de sábanas una vez por semana, y que limpies tus acolchados una o dos veces al mes. Aspirar el colchón es una medida excelente para eliminar ácaros y para quitar los pelos de los animales de toda la ropa de cama. La aspiradora es una aliada excepcional conviviendo con gatitos.

También se recomienda realizar una limpieza profunda del colchón trimestral o semestralmente. No necesitás de productos raros o caros para mantenerlo en buenas condiciones, con unos cuantos ingredientes sencillos lo podés resolver.

Como podrás ver, dormir con tu mascota puede ser sumamente beneficioso. Teniendo en cuenta estos simples consejos, podés asegurarte un sueño reparador y muchas mañanas de buen humor junto a tu minino.  

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