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Todo sobre la psicología del sueño y sus interpretaciones

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Photo by Ron Lach on Pexels.com

¿Cuántas veces te despertaron las pesadillas o los sueños que parecen reales? A todos nos ha pasado, y seguro más de una vez los sueños interrumpieron tu descanso y te quedaste despierto por sentir miedo o por querer saber qué significaba. Te contamos todo sobre el mundo de Morfeo y cómo interpretarlo. 

Los sueños son una recreación que hace tu cerebro mientras dormis entre la realidad, tu parte consciente y las emociones y deseos que se encuentran en el inconsciente. Éste último cumple un rol fundamental y hace que algunas emociones o sensaciones se sientan más reales que otras. 

Muchas personas recuerdan sus sueños y buscan darle un significado, otras no los recuerdan. Los primeros manifiestan cansancio que no lo provoca el sueño en sí, sino el hecho de despertarte con él.

Aunque no nos demos cuenta, para recordar un sueño tenemos que despertarnos. A veces lo hacemos por completo y otras apenas somos conscientes en lo que se conoce como microdespertares. Con cada microdespertar, nos alejamos un poco más del profundo. 

Además, si nos despertamos completamente puede que después sea difícil volver a dormir y que nos gane el insomnio. Por sentir miedo, por no querer volver a soñar lo mismo o por el impacto emocional que nos generó es probable que hagamos todo lo posible para no volver a dormirnos. 

Entonces podemos decir que quien no recuerda los sueños, tuvo un buen descanso. 

Interpretación de los sueños más comunes

El significado de los sueños no es una ciencia exacta ya que su contenido es simbólico y muy pocas veces explícito, pero sí es posible interpretarlos. Para lograrlo es necesario describir con el máximo detalle posible el sueño que se ha tenido, y generar asociaciones entre el sueño y las ideas que vienen a la mente hasta sentir que se ha encontrado el contenido del sueño.

Los sueños nos pueden ayudar a recordar algo, a encontrar respuestas o a llevar de manera más liviana una crisis emocional. 

En la práctica psicológica se utiliza la interpretación de los sueños cuando el paciente les da gran importancia o cuando se produce una pesadilla recurrente que genera un gran impacto en la vida del paciente. 

Entre los sueños más comunes se encuentran los siguientes:

¿Cómo interpretar los sueños recurrentes?

Los sueños recurrentes son aquellos que tenes una y otra vez con las mismas características o con una misma vivencia sin importar cómo se presente. La frecuencia con la que se repite puede variar. A veces los soñamos a diario, algunas veces a la semana, al mes, etc.

Es importante evaluar la frecuencia con la que se repiten y prestar atención a cada detalle que se presenta en ellos. Puede que tu cerebro esté buscando resolver un conflicto y hasta que eso no pase, se repita el sueño. 

Cuando son muy recurrentes o desagradables pueden incluso provocar insomnio, porque se tiene miedo a dormirse y a volver a tener el sueño, sobre todo cuando las vivencias que tenemos en él son muy reales.

Para interpretar los sueños frecuentes debemos enfocarnos en la identificación de los símbolos y no concentrarse en las emociones que nos provocan. Descifrar los símbolos te ayudará a comprender su significado y el sueño recurrente desaparecerá.

¿Cómo tener buenos sueños?

Es posible evitar las pesadillas y tener buenos sueños durante la noche. Si soñamos con situaciones agradables y positivas vamos a tener mejores emociones durante el día y a descansar mejor a la noche.

Para eso existen terapias que permiten cambiar el curso de los sueños. Por ejemplo, la terapia RISC permite al paciente reconocer que está en medio de una pesadilla, identificar por qué se siente mal y poder cambiar el argumento de la misma dentro del sueño.

También podemos evitar las pesadillas y tener buenos sueños, siguiendo estas pautas: 

Dormir no siempre es lo mismo que descansar

Si soñamos o no, a veces dormimos toda la noche pero nos levantamos igualmente cansados. Lo que sucede es que no solo debemos dormir, también tener un sueño profundo y reparador para sentirnos bien en el día. 

El sueño tiene cinco fases que es necesario atravesar a lo largo de la noche ya que cada fase nos va llevando poco a poco de un sueño superficial a un sueño profundo, que es el que nos repara y con el que descansamos completamente. 

El problema es que muchas veces por estrés, por preocupaciones o por algún trastorno del sueño no conseguimos llegar a esa fase profunda. Nos quedamos en las fases superficiales del sueño y, por lo tanto, el descanso no se produce.

Es por estas situaciones que se dan que no es lo mismo dormir que descansar. Es bastante común que aunque dormiste 8 horas, te despiertes tan agotado física y mentalmente como te acostaste o más que antes de dormir. 

Esta situación es preocupante si se repite cada noche y ahí es cuando es necesario plantearse cambiar las rutinas vespertinas y nocturnas y extremar la higiene del sueño. También consultar al médico. 

Poner en práctica una serie de medidas conocidas como higiene del sueño es el primer paso cuando se notan los primeros signos de que no se descansa bien por las noches. Esta actuación, si se realiza a tiempo, puede prevenir un problema de insomnio, por lo que merece la pena intentarlo. 

Se trata tan solo de ir reduciendo la actividad a lo largo de la tarde, no consumir bebidas excitantes durante al menos las 6 horas previas antes de acostarnos, regular la temperatura de la habitación, así como el ruido y la luz y, sobre todo, adquirir el hábito de acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora.

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