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Guía práctica para aprender a mantener y almacenar colchones según su tipo

photo of printed bed linen

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¿Sabías que la estructura y composición de cada colchón requiere un mantenimiento y almacenaje diferente para maximizar su durabilidad? Con esta guía conocerás varios tips de limpieza y métodos de guardado que te pueden servir para lograr que tu colchón esté impecable y dure por más tiempo.

Aunque no quieras reconocerlo en voz alta, respondete en silencio esta pregunta ¿sabés cuántas manchas tiene tu colchón? Lo sabemos, una vez que perdés la cuenta decís por qué no me ocupé en el momento de limpiarlas, y es que las manchas no eliminadas en forma inmediata, se convierten en las más difíciles de sacar. Por esta razón, es importante que actúes en el momento y que, en todo caso, pierdas la cuenta de las veces que lo limpiaste.

De todas formas, no todos los colchones se mantienen de la misma manera, puesto que existen distintas composiciones, materiales y estructuras con los cuales están construidos. Por ejemplo, entre los más comunes existen colchones de viscoelástica, de espuma, de látex, etc. 

También los hay con resortes, con muelles, y de su estructura dependen las prestaciones que darán al usuario: mayor o menor transpirabilidad y retención del calor,  diferentes tipos de firmeza. Todo depende de nuestras necesidades al momento del descanso.

Eso sí, tenés que saber interpretar cuando el colchón dice basta y llega el momento de reemplazarlo. 

¿Cada cuánto se renueva un colchón?

Es sabido que un colchón no dura toda la vida. De acuerdo con los conocedores en la materia, es recomendable cambiar el colchón cada diez años, aunque es poco frecuente que respetemos esos márgenes de tiempo. Por este motivo, es fundamental aprender ciertos trucos que nos ayudarán a limpiar las manchas difíciles, de manera que el colchón dure el mayor tiempo posible.

Al mismo tiempo, en el caso de que no hagas uso permanente del colchón, tenés que saber cómo guardarlo de acuerdo a sus componentes, lo cual también sirve para maximizar su vida útil, ya que es fundamental que conserve su composición, forma y estructura. 

Quizás te sirva leer: ¿Cómo quitar las manchas de un colchón?

Entonces ya sabemos que un colchón aunque sea de buena calidad, no durará para siempre, pero sí podemos tener en cuenta algunos consejos útiles que nos permitirán mantenerlo lo mejor posible mientras nos facilite los momentos de descanso.

Tips importantes para el mantenimiento del colchón

Si bien dijimos que un colchón aunque sea de buena calidad tendrá ciertos años de vida útil y luego debemos cambiarlo, mientras hagamos uso del mismo, podemos mantenerlo de la mejor manera posible aplicando las siguientes recomendaciones:

¿Cómo debo guardar el colchón tradicional correctamente?

Si tenés un colchón de cama que no usás pero está en buen estado, lo lógico es que lo guardes para usarlo cuando vienen visitas y se quedan a dormir, o simplemente para usarlo cuando tenés que reemplazar el actual. ¿Sabés cómo se conservan para que no se deterioren?

Existen distintos procedimientos para hacerlo de la forma adecuada, todo depende de los materiales con que están fabricados los colchones.

Por lo tanto, si los componentes de tu colchón son viscoelástica, látex o espuma, debes prestar atención a los siguientes consejos para su correcto  almacenamiento:

Antes que nada, tenés que tener en cuenta el lugar donde va a quedar guardado tu colchón, ya que es importante que se encuentre en un ambiente seco, libre de humedad para mantenerlo limpio y sin microorganismos que deterioran sus componentes.

Otro aspecto para atender es que siempre es recomendable antes de guardarlo, cubrir el colchón con una funda o algún material  similar que proteja la superficie pero que  no sea impermeable, es decir que permita la transpirabilidad y ventilación de los materiales con los que están fabricados.

Respecto al guardado tenés que tener en cuenta también la posición en que reposará el colchón, en especial si pensás dejarlo así por mucho tiempo.  En este sentido, depositarlo de forma horizontal, apoyado sobre una base plana es lo óptimo para su mejor conservación. Pero, en última instancia, si no contamos con el espacio necesario es posible guardarlo en forma vertical, aunque corre el riesgo de deformarse y perder la estructura original.

La técnica para almacenar los colchones de muelles, es similar a los de viscoelástica, látex o espuma, es importante cubrirlos con una funda protectora y también se pueden depositar de manera vertical afirmados en alguna pared. Además, para conservar su forma original es necesario rotarlos y verificarlos cada cierto periodo de tiempo.

Almacenajes de otros tipos de colchones: inflables y enrollables

Llegó el momento de contarte cómo se guardan y mantienen en buen estado esos colchones que no son del día a día, porque los que no son tradicionales también se tienen que mantener. Es el turno de los colchones enrollables, inflables o los que están hechos con otros materiales.

Estos tipos de colchones se usan en cierta época del año, por ejemplo en exteriores para llevar fuera de casa y se asientan en lugares que no tienen la higiene recomendada. Es por eso que para estos colchones tenés que tener otro tipo de cuidados.

Respecto a los colchones inflables, la ventaja es que su almacenaje no requerirá de un espacio de grandes dimensiones. Previo a guardarlo, es importante limpiar toda la superficie del colchón con un paño seco, asegurándonos de que no queden restos de partículas adheridas.

Luego procedemos a desinflar con cuidado la superficie por completo verificando que no quede aire adentro, esto es para evitar que se pinche al tener contacto con algún elemento punzante luego de guardarlo. 

En cuanto a la forma de guardado, podés optar por respetar los pliegues originales en que vino de fábrica o directamente enrollarlo una vez que esté higienizado y desinflado por completo.

En cuanto a los colchones enrollables, contamos con la ventaja de su versatilidad para poder ser almacenados. En este sentido, este tipo de colchones se limpian con facilidad, permiten ser guardados al vacío y una vez enrollados, no ocupan demasiado espacio cuando quieras almacenarlo en algún lugar de la casa.

Lo que tenés que hacer en este caso es presionar con cuidado para sacar el aire que hay entre la funda protectora y el colchón mismo. Esto te permitirá manipularlo, enrollarlo y transportarlo con mayor facilidad.

En cualquiera de los dos tipos de colchones anteriores, antes de guardarlos es importante elegir un lugar de la casa con un ambiente seco donde quedarán depositados, ya que la humedad puede generar microorganismos y alterar los materiales que los componen.

La importancia de elegir un colchón de buena calidad

Ya vimos los diferentes métodos de almacenaje y mantenimiento de acuerdo al tipo de colchón. Pero más allá de todas las recomendaciones que pongamos en práctica para maximizar la vida útil de nuestros colchones, es fundamental que tengas en cuenta que la calidad de los materiales con que están fabricados los colchones juega un papel básico, y de esto dependerá principalmente la conservación del colchón a través de los años.

En definitiva, lo importante en el momento de elegir un modelo o marca de colchón es analizar los distintos tipos de prestaciones y calidades que ofrecen más allá de los costos que representan durante la experiencia de compra. 

Es decir que tomarnos un tiempo para analizar las distintas alternativas durante la elección de un colchón de calidad nos garantizará una mayor durabilidad.

¡A tenerlo en cuenta!

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